La permanent d´IU aprova una resolució que aposta per celebrar l´Assemblea federal el juny de 2008 com la millor fórmula per impulsar un projecte polític d´esquerres, federal, alternatiu i transformador.

 

   

  

Los resultados conseguidos por Izquierda Unida este pasado 9 de marzo son claramente insatisfactorios. Medidos en función de los objetivos perseguidos son un fracaso sin paliativos. 

Nos proponíamos en estas elecciones mejorar ligeramente o asegurar nuestra representación y tratar de condicionar el futuro escenario político mediante un giro a la izquierda. Es evidente que no hemos conseguido nada de eso y que una pérdida de un 20 por ciento de los votos se ha convertido en una penalización brutal en términos de representación. 

Después de estas elecciones el PSOE se ve más libre para elegir sus políticas de alianzas y, tal y como nos temíamos, la expectativa de un pacto con CiU cobra fuerza. De ser así a través de pactos estables o puntuales, el sello de la legislatura tendrá un reconocible aroma antisocial. 

Por su parte el PP ha cosechado unos resultados que maquillan su derrota. Una vez más una dulce derrota que le condena 4 años más a la oposición. Parece que habrá un cierto acondicionamiento pero visto y oído lo ocurrido en la campaña esta derecha no perderá su carácter extremista y su práctica de confrontación. 

Hay razones suficientes que explican el varapalo y la necesidad de una reflexión profunda y compartida sobre el próximo futuro. 

ü En primer lugar estas elecciones suponen una consolidación de la dinámica bipartidista. Excepto para PSOE y PP y si exceptuamos la irrupción del partido UDyP, el resto de fuerzas del arco parlamentario anterior han sufrido serios correctivos. La explicación de esta dinámica bipartidista responde tanto al mantenimiento de la polarización como a la consolidación en términos de oportunidad electoral del “voto útil”. Somos conscientes de que muchos ciudadanos/as han votado “útil” en el convencimiento de que eso serviría para detener a la derecha. 

ü Esta lógica bipartidista tiene un claro perjudicado: IU. Con un sistema proporcional y con casi un millón de votos hubiéramos conseguido 14 diputados. Sin duda, una situación muy diferente de la actual. No debemos cargar más responsabilidades que las propias. Los efectos democráticos y políticos de una Ley injusta deben recaer sobre la Ley no sobre quien los sufre. 

ü IU se compromete a poner en marcha una gran campaña popular por una recogida de firmas a favor de una iniciativa popular masiva y participada que plantee la necesidad de modificar este sistema electoral injusto, antidemocrático y dudosamente constitucional. 

ü Es evidente también que esta campaña ha valorizado, aun más, el papel de los medios de comunicación como mediadores en la construcción de la opinión pública y de las mismas expectativas electorales. 

ü En segundo lugar, estas elecciones marcan con claridad el fin de una etapa en Izquierda Unida. Difícilmente saldremos de esta situación si pensamos que estos resultados son imputables a una parte frente a otra. Interpretar esta situación en la lógica mayoría-minoría sería una nueva muestra de irresponsabilidad. 

ü En el resultado han pesado años de confrontación y desgaste interno; una degradación de la vida organizativa y de la confianza mutua; dificultades para expresar nuestro discurso y nuestras propuestas; un agotamiento de la organización y un abandono de las responsabilidades en esta materia; centrarse en el trabajo institucional con escasa capacidad para articular o contribuir a articular los movimientos sociales; un discurso y una práctica que han podido, en ocasiones, desdibujar nuestra identidad. No hay duda de que la dirección federal en su conjunto no ha sabido reconducir positivamente esta situación. 

ü Necesitamos reflexión compartida, capacidad para crear consenso y perspectivas para convencer a nuestra organización y a nuestra base electoral de que hay opciones para salir de esta situación. No ha sido la primera vez que nos vemos en dificultades y no será la primera vez que salgamos de las mismas. 

ü En primer lugar, hay que afirmar la existencia de un espacio social y electoral a la izquierda de la socialdemocracia que reclama un espacio propio y diferenciado de participación y representación. 

ü En segundo lugar, hay espacio para un discurso alternativo, claramente de izquierdas, que se confronte con el consenso mayoritario que comparten PSOE y PP en materias importantes. 

ü En tercer lugar, necesitamos una reflexión a fondo sobre los cambios en nuestra sociedad, sus consecuencias en términos sociales y políticos; la adaptación de la socialdemocracia y la derecha a estos cambios y nuestras perspectivas y oportunidades. Precisamos movilizar todo el pensamiento crítico posible para afinar en el diagnóstico y también en las alternativas. 

ü Por último, ayudará, específicamente, una reflexión sobre la campaña electoral. 

ü Esta Permanente cree que la mejor manera de abordar esta reflexión es abriendo desde ahora mismo el proceso asambleario, dando la voz a los afiliados y afiliadas para que su protagonismo sea el decisivo en la búsqueda de soluciones, alternativas, construcción de nuevos equipos etc. 

ü Esta Asamblea deberá ser la que relance el proyecto político de IU, de una formación de izquierdas, federal, alternativa y transformadora. Deberá servir para asegurar un equipo de dirección con capacidad política, con compromiso y con una voluntad clara de dinamizar la organización, vincularse a los movimientos sociales y estimular el pensamiento crítico. 

ü La Asamblea deberá asegurar su condición democrática, unitaria y abierta. Es decir, garantizar que se cumple la exigencia de limpieza en los censos; elección de procedimientos democráticos; que sea unitaria, es decir pensada con la vocación de incluir, no de excluir, en el convencimiento de que faltan muchos y no sobra nadie; y abierta, esto es, pensada como una reflexión abierta y participada por la sociedad de izquierdas que nos ha seguido apoyando en este proceso electoral. 

ü Un calendario aproximado debería contemplar: 

§ Convocatoria de reunión de coordinadores de federaciones el jueves día 13 de marzo. 

§ Convocatoria de Presidencia Federal inmediatamente después de las fiestas de Semana Santa con el fin de asegurar el máximo de participación (preferentemente el sábado 29 de marzo) 

§ Convocatoria del Consejo Político Federal a mediados del mes de abril. 

§ Convocatoria de la Asamblea Federal a mediados del mes de junio 

ü Para llevar a buen fin la celebración de la Asamblea esta Permanente propone la creación de una Comisión Unitaria para la preparación de la Asamblea Federal de IU, con criterios unitarios, democráticos, plurales y territoriales. Una Comisión cuya composición concreta se decidirá en la próxima Presidencia Federal de IU y con competencias plenas sobre todos los aspectos relacionados con la preparación de la Asamblea (censos, presupuesto y comunicación). 

ü Desde el activo de nuestros parlamentarios de IU-ICV, de nuestra presencia en el Gobierno Vasco, en el gobierno balear y en la Generalitat de Catalunya, y la importante red de concejales y alcaldes en los muncipios, la tarea esencial ahora es reconstruir un dialogo y la participación en y con los movimientos sociales, en especial los sindicatos de clase. Participar en las luchas sociales de los próximos meses será la mejor manera de preparar socialmente nuestra Asamblea. Nuestro objetivo en esa asamblea debe ser reconstruir una organización capaz de intervenir en las luchas sociales y democráticas y hacer de puente con nuestra presencia institucional, parlamentaria y municipal, asegurando la coherencia de nuestro proyecto de izquierda transformadora.

 

 

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